Clara Campoamor ha pasado a la historia como la impulsora del sufragio universal en nuestro país. Trabajó para que se reconociera el derecho a voto de las mujeres en la Constitución de 1931, y gracias a su esfuerzo las mujeres españolas pudieron votar, por primera vez. Clara Campoamor nace en Madrid en 1888, en el seno de una familia humilde. Aunque tiene que dejar la escuela debido a la situación económica de su familia, consigue aprobar oposiciones como auxiliar del Cuerpo de Correos y Telégrafos, y más tarde como profesora de adultas. Su puesto como secretaria de del director del periódico La Tribuna, le lleva a interesarse por la política. Mientras trabaja, estudia bachillerato y con 36 años se licencia en la Facultad de Derecho. Como abogada centra sus esfuerzos en los derechos de las mujeres. Republicana declarada, se afilia al Partido Radical y será una de las tres mujeres que consigan un escaño en las Cortes Republicanas. En aquel momento las mujeres podían ser elegidas, pero no votar. Militante de izquierdas, encuentra en sus propios compañeros de partido y en la diputada Victoria Kent, sus enemigos en la lucha por el voto femenino, ya que estos temían que las mujeres, influidas por la Iglesia, tuvieran un voto conservador. Finalmente, el derecho al voto femenino se somete a votación en el Parlamento, aprobandose con el voto del Partido Socialista y con el apoyo de la derecha que verá una oportunidad de ganar las elecciones. En las elecciones de 1933, las primeras con sufragio universal, la opción de derechas obtiene la victoria, y el Partido Radical culpa de ello a Clara Campoamor. Clara saldrá de su partido, y no será aceptada en otros partidos de izquierdas. Sin embargo, las elecciones de 1936, también con sufragio universal, dan la victoria a la izquierda. Con el golpe de estado del general Franco, Clara se exilia a Francia, luego a Argentina y finalmente a Suiza donde muere en 1972. Otra de las grandes batallas políticas de Clara Campoamor fue su lucha por la Ley del divorcio. El divorcio fue aprobado en España en 1932, y Clara llevó alguno de los casos más famosos como el del escritor Valle-Inclán y su esposa Josefina Blanco.
Clara Campoamor
Clara Campoamor ha pasado a la historia como la impulsora del sufragio universal en nuestro país. Trabajó para que se reconociera el derecho a voto de las mujeres en la Constitución de 1931, y gracias a su esfuerzo las mujeres españolas pudieron votar, por primera vez.
Clara Campoamor nace en Madrid en 1888, en el seno de una familia humilde. Aunque tiene que dejar la escuela debido a la situación económica de su familia, consigue aprobar oposiciones como auxiliar del Cuerpo de Correos y Telégrafos, y más tarde como profesora de adultas. Su puesto como secretaria de del director del periódico La Tribuna, le lleva a interesarse por la política. Mientras trabaja, estudia bachillerato y con 36 años se licencia en la Facultad de Derecho.
Como abogada centra sus esfuerzos en los derechos de las mujeres.
Republicana declarada, se afilia al Partido Radical y será una de las tres mujeres que consigan un escaño en las Cortes Republicanas. En aquel momento las mujeres podían ser elegidas, pero no votar.
Militante de izquierdas, encuentra en sus propios compañeros de partido y en la diputada Victoria Kent, sus enemigos en la lucha por el voto femenino, ya que estos temían que las mujeres, influidas por la Iglesia, tuvieran un voto conservador. Finalmente, el derecho al voto femenino se somete a votación en el Parlamento, aprobandose con el voto del Partido Socialista y con el apoyo de la derecha que verá una oportunidad de ganar las elecciones.
En las elecciones de 1933, las primeras con sufragio universal, la opción de derechas obtiene la victoria, y el Partido Radical culpa de ello a Clara Campoamor.
Clara saldrá de su partido, y no será aceptada en otros partidos de izquierdas.
Sin embargo, las elecciones de 1936, también con sufragio universal, dan la victoria a la izquierda.
Con el golpe de estado del general Franco, Clara se exilia a Francia, luego a Argentina y finalmente a Suiza donde muere en 1972.
Otra de las grandes batallas políticas de Clara Campoamor fue su lucha por la Ley del divorcio. El divorcio fue aprobado en España en 1932, y Clara llevó alguno de los casos más famosos como el del escritor Valle-Inclán y su esposa Josefina Blanco.